Parte del encanto y la singularidad de la región de Girona se debe a sus pintorescos pueblos que siempre traen un toque individual de historia y cultura. Debido a sus tamaños razonables y extensa preservación, los pueblos de Girona te harán viajar en el tiempo al mostrar su autenticidad local y sus paisajes. A pesar de que todos pertenecen a la misma provincia, su identidad y costumbres pueden variar mucho de un pueblo a otro. Con nuestra lista, te invitamos a conocer las encantadoras pequeñas ciudades de la provincia de Girona.

Besalu

A unos 45 minutos en coche de Castell d’Empordà, este pueblo es uno de los centros medievales más importantes y mejor conservado de toda Cataluña. Situado en la zona de la Garrotxa, su paisaje excepcional se ve a través de la presencia de puentes romanos con amplios ríos y calles estrechas. Sin embargo, lo que hace Besalu un lugar realmente inimitable es una tradición característica de la cuidad, que consiste en “sillas colgantes”. Las sillas están colgadas de las paredes de varios edificios de la cuidad creando una curiosa atracción que ha intrigado a muchos visitantes a lo largo de los años.

Monells

Su auténtica arquitectura de estilo gótico y las ruinas del castillo hacen de la cuidad de Monells una ubicación excepcional. A solo 15 minutos de Castell d’Empordà, acompañada de un clima maravilloso se puede visitar caminando o en bicicleta. Debido a su hermosa y majestuosa naturaleza, Monells puede dejarte con un sentimiento de nostalgia de lo que una vez fue el hogar de barones, baronesas, reyes y reinas.

Cadaqués

Probablemente uno de los pueblos más visitados y conocidos dentro de la provincia de Girona, Cadaqués auténticamente vive y respira el espíritu de los pescadores. Su centro histórico es especialmente reconocido por sus calles desiguales de piedra, y sus casas armonizadas todas pintadas de blanco. Este pueblo se localiza en el punto más Este de España, pero es actualmente reconocido por uno de sus habitantes anteriores, Salvador Dalí. La casa del pintor se ha transformado en un museo, situado a una hora de Castell d’Empordà.

Peratallada

Muchos comentan que las calles de este encantador pueblo aparecen como un laberinto. Como resultado de un pasado medieval, este ha influenciado la creación de pasajes secretos y pequeños puentes. La mejor manera de admirar la singularidad y belleza de este pueblo es perderse entre las calles rodeadas de flores. Peratallada se encuentra a solo 15 minutos de Castell d’Empordà.

Calella de Parafurgell

Situado a 25 minutos de Castell d’Empordà, Calella de Parafurgell es considerado como uno de los regalos que le ofrece la región de Empordà al resto del mundo. Los locales consideran este pueblo uno de sus destinos más apreciados de la región, ya que ha conservado su forma original y carácter, a pesar de los muchos años del turismo en masas. Esta cuidad de pescadores se caracteriza por sus pequeños arroyos a lo largo de la bahía, igualmente durante el verano da a disfrutar conciertos en el Jardín Botánico de Cap Roig.

No hay duda de que Girona, su cultura e historia te sorprenderá. Sumérgete en un mundo de descubrimiento y fascinación en Castell d’Empordà, un castillo de mil años de edad que combina el diseño y confort de la modernidad.

Todo sobre Castell d’Empordà

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